Junior Achievement Argentina presentó el Reporte de impacto sobre su proyecto Habilidades para el futuro, del que participaron más de 8.600 estudiantes y 320 docentes de nivel secundario de todo el país durante 2020.
En Argentina, la mitad de los jóvenes no termina el secundario, solo 3 de cada 10 finaliza la universidad y el desempleo juvenil duplica el promedio nacional. A este contexto se suma el dato de que el 52% de las empresas no encuentra los perfiles que necesita.
El proyecto llevado adelante por Junior Achievement está orientado a jóvenes de entre 15 y 18 años con los objetivos de evitar el abandono escolar y promover la educación superior y las oportunidades laborales, especialmente del área STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés).
A partir de programas presenciales y virtuales, el proyecto fomenta que los estudiantes adquieran habilidades emprendedoras y socioemocionales necesarias para el siglo XXI, a la vez que incorporen herramientas prácticas para el ingreso al mundo del trabajo. El proyecto se desarrolla con la guía de los docentes de los jóvenes, acompañados y capacitados por la ONG y con el apoyo de mentores voluntarios.
Para evaluar el impacto del proyecto, Junior Achievement realizó un estudio sobre el programa “Aprender a emprender”. Allí los estudiantes vivencian los pasos necesarios para poner en marcha un proyecto. El estudio analizó efectos y opiniones de 2301 estudiantes, docentes y mentores de escuelas de gestión pública y privada de Ciudad de Buenos Aires (CABA) y provincias de Buenos Aires, Salta y San Juan.
“Para nosotros medir impacto es comprobar los cambios reales en la vida de los jóvenes a partir de la participación en nuestros programas. Además de los resultados concretos en cuanto a capacitación técnica, nos interesa evaluar las competencias adquiridas a nivel socioemocional: si trabajan mejor en equipo, si se sienten más confiados en su futuro, si tienen una mayor propensión a emprender, y eso requiere un análisis minucioso de múltiples variables”, señala Noël Zemborain, directora de Junior Achievement Argentina. “Si lo extrapolamos, el impacto logrado se puede proyectar a mayor escala con la misma modalidad de aprendizaje, y esto es fundamental en nuestro país donde hay escasez de oportunidades laborales para los jóvenes sobre todo por falta de experiencia. Nuestro objetivo es que ellos logren visualizarse a futuro, sintiéndose protagonistas de sus decisiones y de sus proyectos de vida”, agrega.
Resultados
Los resultados del estudio indican que el programa contribuyó a la toma de decisiones de los estudiantes sobre su futuro laboral y académico. Cerca del 72% de los encuestados consideró como positivo iniciar un emprendimiento, mientras que cerca del 46% indicó estar de acuerdo con que su objetivo es volverse emprendedores. Además, muchos docentes manifestaron que para ellos el programa contribuyó a mostrar a los estudiantes que emprender era una posibilidad real y que cuentan con las herramientas para hacerlo.
En consonancia con la opinión de los jóvenes, el 89% de los docentes y mentores considera que el trabajo en equipo es una de las habilidades que el programa más contribuye a fortalecer. Y en cuanto a la responsabilidad, el 91,7% de los docentes indicó estar de acuerdo o totalmente de acuerdo con que los estudiantes desarrollaron su capacidad de comprometerse.
En cuanto a la propensión a emprender, el 72% de los estudiantes indicó estar de acuerdo o totalmente de acuerdo con que el programa colaboró con el desarrollo de sus capacidades para crear una nueva empresa. El 93% de los mentores coincide en que la propuesta contribuye a potenciar habilidades para la toma de decisiones en los estudiantes.
Asimismo, destacaron positivamente la práctica que les da a los estudiantes sobre el funcionamiento de las empresas y la posibilidad de adquirir experiencia sobre modos de actuar ante situaciones imprevistas o de conflicto. Por su parte, el 97,2% de los docentes indicó que la toma de decisiones es una de las habilidades sobre la cual tiene mayor incidencia el programa.
El reporte evidenció que el programa ayudó a los estudiantes a autoconocerse, saber qué les gusta y reflexionar sobre qué les interesaría estudiar o trabajar luego del secundario. Por otra parte, algunos estudiantes destacaron que su participación en el programa tuvo implicancias positivas en su autoestima. En consonancia, al consultar a los docentes si consideraban que el proyecto implicaba un desafío para los chicos, el porcentaje de respuestas positivas fue del 88,8%.
Respecto a la modalidad de enseñanza – aprendizaje, el 80% de los alumnos indicó estar algo o muy satisfecho con el emprender como método educativo. Y cerca del 77% indicó estar satisfecho o muy satisfecho con el apoyo y el acompañamiento brindado por los docentes.
En cuanto a los docentes, 100% respondió que volvería implementar el programa, cerca del 95 % acordó que es una herramienta de enseñanza efectiva y el 84,9% indicó que lo recomendaría un colega. Asimismo, el 71% consideró que la experiencia los motivó a incorporar cambios en su práctica docente, mientras que cerca del 80% indicó que les permitió mejorar su relación con los estudiantes.
En relación a los mentores, la gran mayoría coincide en que el programa contribuyó a poner en práctica y a desarrollar las habilidades de liderazgo. También a modificar prejuicios sobre la juventud y a cambiar las percepciones sobre la meritocracia. El 92% indicó estar algo o muy satisfecho con su experiencia en el programa y el 77% dijo que muy probablemente recomendaría el programa a un colega.
El estudio fue realizado por la consultora ZIGLA, con el apoyo de JPMorgan, Arcos Dorados y Microsoft, el apoyo tecnológico de Dell y el apoyo institucional de los Gobiernos de Ciudad de Buenos Aires y Provincia de San Juan.
Algunos testimonios de los protagonistas
“Nuestro emprendimiento me dejó mucha enseñanza en trabajar en equipo con mis compañeros y unirnos mucho más y además aprendí nuevas cosas que nunca había imaginado que las haría”. – Santiago, alumno, San Juan.
“Es una experiencia única y estoy muy contenta de haber participado. Aprendí muchas cosas que no sabía y me siento más segura de mí misma a la hora de desenvolverme en el mundo laboral”. – Alma, alumna, GBA.
“Fue una experiencia genial, que me ayudo a elegir mi carrera universitaria y soy feliz de poder decir que con 17 años fui director de marketing de mi primera empresa”. – Valentín, alumno, CABA.
“Los chicos de mi curso van a tener la opción de emprender. Va a ser una oportunidad para ellos porque lo vivieron, pelearon, se frustraron y esas cosas te dan la práctica para decir ‘tengo una opción más en mi futuro, es una realidad ahora’. No les va a dar miedo y Junior los prepara para eso”. María Alejandra, docente CABA.
“Conocí de realidades muy ajenas a mi entorno, creo que aprender a empatizar mejor fue mi mejor aprendizaje”. Luciano, mentor GBA.